Cargando…
27 preguntas respondidas — desde cómo funcionan las ofertas y las diferencias entre tipos de remate, hasta lo esencial de la diligencia debida y el acceso a datos por IA.
Las propiedades en remate en Chile son inmuebles vendidos mediante subasta pública o liquidación para recuperar una deuda impaga. El mínimo de adjudicación cubre el avalúo fiscal o una tasación, no el valor de mercado; el precio final se fija por la mejor oferta y varía. Existen tres tipos principales: remate judicial (Código de Procedimiento Civil), remate concursal (Ley 20.720, publicado en el Boletín Concursal), y remate fiscal (Tesorería, Código Tributario). En los remates judiciales y fiscales no existe derecho a redención una vez perfeccionado el remate. Los riesgos clave incluyen la imposibilidad de inspeccionar el interior, posibles pasivos ambientales, y gravámenes desconocidos sobre el título. Siempre solicite un estudio de título, confirme el uso de suelo, y fije un tope de oferta antes de participar.
Una propiedad en remate es un inmueble vendido mediante subasta pública u otro proceso de liquidación, generalmente originado por una deuda impaga: hipotecaria (remate judicial), tributaria (remate fiscal de Tesorería), o por la liquidación de una empresa o persona (remate concursal). El mínimo de adjudicación se basa habitualmente en el avalúo fiscal SII o en dos tercios de una tasación, no en el valor de mercado. Por eso el precio final puede quedar bajo el valor de mercado, pero se fija por la mejor oferta y varía en cada caso.
"Casa embargada" y "propiedad en remate judicial" describen el mismo proceso desde dos ángulos: el embargo es la medida judicial que retiene la propiedad como garantía de una deuda impaga (habitualmente un crédito hipotecario), y el remate judicial es la subasta pública mediante la cual el tribunal la vende para pagar esa deuda. En la práctica, una casa embargada en Chile se convierte en una propiedad en remate una vez que el tribunal fija fecha y mínimo de subasta — puede buscarlas indistintamente con cualquiera de los dos términos en Remates Chile.
Es el precio base bajo el cual no se aceptan ofertas en un remate. En los remates judiciales suele fijarse en dos tercios del avalúo fiscal o de una tasación pericial. En los remates fiscales de Tesorería se basa en el avalúo fiscal SII vigente. En los remates concursales lo determina el liquidador con aprobación de la junta de acreedores. Como suele estar bajo el valor de mercado, puede representar una oportunidad — aunque la puja competitiva puede elevar el precio final.
En general sí — cualquier persona natural o jurídica puede ofertar, cumpliendo los requisitos de garantía que exijan las bases del remate. Algunos procesos exigen consignar una garantía previa (habitualmente 10% del mínimo) mediante vale vista bancario. Siempre confirme los requisitos específicos con el tribunal, liquidador o entidad a cargo antes de participar.
La Región Metropolitana de Santiago concentra el mayor volumen de remates, seguida de Valparaíso y Biobío, dado su mayor densidad poblacional y actividad económica. Sin embargo, hay remates activos en las 16 regiones del país. Nuestra plataforma reúne avisos de todas las regiones en una sola base de datos consultable.
Financiar la compra de una propiedad en remate es difícil. La mayoría de los bancos no otorgan créditos hipotecarios para este tipo de operación antes de contar con el dominio inscrito y saneado. Los compradores con recursos propios tienen una ventaja competitiva importante. Algunos plazos de pago del saldo son breves (días hábiles), por lo que se recomienda contar con financiamiento disponible o pre-aprobado antes de ofertar.
Es el sistema oficial de publicación de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (boletinconcursal.cl), donde se publican todos los avisos de procedimientos concursales en Chile, incluyendo los remates de bienes de personas y empresas en liquidación.
El remate judicial se origina por una ejecución de deuda (típicamente hipotecaria) ante un tribunal civil, regulado por el Código de Procedimiento Civil. El remate concursal surge de la liquidación de una empresa o persona bajo la Ley N° 20.720, administrado por un liquidador concursal y publicado en el Boletín Concursal. El remate fiscal lo lleva la Tesorería General de la República por deudas de contribuciones impagas, regulado por el Código Tributario. Cada uno tiene su propio proceso, autoridad y plazos.
En los remates judiciales y fiscales, una vez perfeccionado el remate (pagado el precio e inscrita la compraventa), no existe derecho a redención — el dueño original solo puede evitar el remate pagando la deuda completa antes de la subasta. En los remates concursales, las condiciones las fija el liquidador junto con la junta de acreedores caso a caso. Siempre revise las bases específicas del remate en que participa.
Al adjudicarse, generalmente debe pagar el saldo del precio dentro del plazo fijado en las bases (a menudo días hábiles). Cumplido el pago, se extiende la escritura de compraventa y se inscribe en el Conservador de Bienes Raíces correspondiente. En los remates concursales, el pago y la firma se coordinan directamente con el liquidador.
El avalúo fiscal es el valor que el Servicio de Impuestos Internos (SII) asigna a cada inmueble para efectos del impuesto territorial (contribuciones). Es la base más común para fijar el mínimo de un remate, ya sea judicial o fiscal. Verificar el avalúo fiscal y compararlo con el mínimo publicado es un primer paso clave antes de ofertar.
Para remates judiciales, las bases se solicitan en la secretaría del tribunal donde se tramita la causa, o a través de la Oficina Judicial Virtual del Poder Judicial. Para remates concursales, se solicitan directamente al liquidador indicado en el aviso del Boletín Concursal. Para remates fiscales, se consultan en el sitio de Tesorería (tgr.cl). Revise siempre los requisitos de garantía, plazos de pago y condiciones antes de ofertar.
El adjudicatario recibe la propiedad en el estado en que se encuentra, y no necesariamente con las llaves en mano. Si hay ocupantes sin título que lo justifique, el adjudicatario debe solicitar el lanzamiento judicial para tomar posesión — un trámite adicional que toma tiempo y cuyo costo corre por cuenta del comprador. Esto es clave a considerar en el presupuesto y los plazos de la operación.
Como mínimo: (1) Solicite el certificado de dominio vigente, hipotecas, gravámenes y prohibiciones en el Conservador de Bienes Raíces. (2) Verifique el avalúo fiscal SII y compárelo con el mínimo publicado. (3) Confirme el uso de suelo y restricciones de construcción. (4) Revise si existen deudas de contribuciones o gastos comunes pendientes. (5) Investigue si hay ocupantes en la propiedad. (6) Compare con ventas similares en el sector para fijar un tope de oferta razonable. (7) Si es posible, visite el sector y observe el exterior de la propiedad.
Para terrenos y sitios eriazos, generalmente puede observarlos desde la vía pública. Para propiedades ocupadas o cerradas, normalmente no puede ingresar al interior sin autorización del propietario u ocupante actual. Este es un factor de riesgo clave en la inversión en remates — siempre considere el estado desconocido del interior al fijar su oferta máxima, y presupueste una reserva para reparaciones o regularizaciones.
La mayoría de los remates judiciales y fiscales extinguen el dominio del dueño anterior y ciertos gravámenes, pero no todos. Pueden subsistir hipotecas de grado preferente, servidumbres, y en algunos casos deudas de gastos comunes o contribuciones no incluidas en el proceso. Siempre solicite un estudio de título antes de ofertar y consulte con un abogado especializado en remates.
Sí. Algunas propiedades pueden tener suelos contaminados, pasivos ambientales u otras limitaciones, especialmente si tuvieron un uso industrial o agrícola previo. Revise los antecedentes disponibles y, para propiedades comerciales o industriales, considere una evaluación ambiental antes de ofertar.
Revise los antecedentes disponibles en el expediente judicial o concursal, que a veces mencionan la situación de ocupación. Visite el sector para observar si la propiedad está habitada. Si hay ocupantes, considere en su presupuesto los costos y plazos de un eventual proceso de lanzamiento conforme a la ley.
Parta de ventas comparables recientes en el sector (tamaño y tipo similar) para estimar el valor de mercado. Reste los costos estimados de regularización, reparación o desalojo, los costos de mantención durante ese período, y el margen de utilidad que busca. El resultado es su tope máximo de oferta. No lo exceda, sin importar la presión de la subasta. Muchos inversionistas experimentados buscan un margen de seguridad de 30-50% bajo el valor de mercado.
Reunimos avisos oficiales de remates judiciales, concursales y fiscales de las 16 regiones de Chile en una sola base de datos normalizada y consultable — actualizada a diario. En lugar de revisar manualmente el Boletín Concursal, el sitio de Tesorería, y decenas de tribunales por separado, usted ve todo en un solo lugar con campos de datos consistentes: ROL de avalúo, mínimo de adjudicación, antecedentes legales, fecha de remate y verificación de avalúo SII.
Nuestros procesos automatizados revisan las fuentes oficiales a diario e ingresan los nuevos avisos, normalmente dentro de un día hábil de su publicación. Los suscriptores del plan Inversionista reciben alertas por correo después de cada revisión diaria, por lo que suelen ser notificados dentro de un día hábil de un nuevo remate que coincida con sus criterios guardados.
Sí. El plan Inversionista incluye exportación de datos estructurados en JSON y CSV, diseñados para integrarse directamente con modelos de IA y flujos de trabajo (ChatGPT, Claude, Perplexity, agentes personalizados). Nuestro sitio también publica un llms.txt y mapa del sitio de acceso público para rastreadores automatizados.
Una API REST para acceso masivo programático está en nuestra hoja de ruta. Los suscriptores del plan Inversionista tendrán acceso anticipado. Si es desarrollador, investigador o institución con necesidades específicas de datos, contáctenos directamente.
Regístrese en el plan Inversionista e ingrese sus datos de pago a través de Stripe. No se le cobrará hasta que termine el período de prueba de 7 días. Cancele en cualquier momento antes de esa fecha desde la configuración de su cuenta — sin cobro, sin preguntas. Después de la prueba, su ciclo de facturación elegido (mensual o anual) comienza automáticamente.
Como ofrecemos 7 días de prueba gratis, puede evaluar el servicio completo antes de cualquier cobro — cancele durante la prueba y no se le cobrará. Una vez que la prueba se convierte en suscripción paga, los cobros son finales y no reembolsables, aunque puede cancelar en cualquier momento para detener cobros futuros. Solo emitimos reembolsos cuando la ley lo exige o en caso de un error de facturación verificado de nuestra parte. Vea nuestra Política de Reembolso para más detalles.
Profundice en la inversión en remates
Explore remates en las 16 regiones de Chile. Alertas diarias. Antecedentes legales completos.